HTTP/1.1 200 OK Date: Sun, 23 Jul 2017 08:37:15 GMT Server: Apache Set-Cookie: fe_typo_user=190c0fe570838affa1e97bc0b055f79f; path=/; domain=.alhambra-patronato.es Connection: close Content-Type: text/html; charset=utf-8 Restoration of the Facade of the Puerta del Vino (Gate of the Wine)

Restoration

They include the required conservation strategies adapted to the cultural context of the Alhambra.

Other restorations

Restoration of the Facade of the Puerta del Vino (Gate of the Wine)

Se está restaurando  el  Pilar de Carlos V

Al subir la Cuesta de la Cruz, que desde el tiempo de los Reyes Católicos y  hasta 1831, era la única vía de comunicación que conectaba el barrio de los Cuchilleros y la cuesta Gomérez pasando por la Puerta de las Granadas con la Alhambra, nos encontramos con una plazoleta de planta irregular y sensiblemente horizontal que ocupa una superficie de trescientos noventa y cinco metros cuadrados. Unido al cubo defensivo, y en el centro de la plazoleta se levanta el llamado Pilar de Carlos V, construido  entre 1546-1547, dedicado al Emperador, según se indica en la inscripción de la cartela principal, y que forma parte del  programa imperial.

Cumplía con tres finalidades: la de servir de abrevadero a las caballerías del emperador y a la de sus cortesanos, de muro de contención para estabilizar el desnivel existente entre la plazoleta del pilar y la explanada superior frente a la Puerta de la Justicia y por último servía para engrandecer al emperador con su decoración renacentista.

Está formado por un grueso contrafuerte en cuyo interior proyectó Machuca un espacio abovedado para circular por él, además de utilizarlos para empotrar en su fábrica tuberías que abastecían los nueve surtidores de agua que llenaban el abrevadero.

El material utilizado para su construcción fue la piedra caliza de Sierra Elvira y la calcaranita de Santa Pudia. 

La calcarenita, también conocida como piedra franca, es un material muy poroso y sensible a la contaminación y a las variaciones de temperatura. Fragilidad que se ve agravada por la circulación  de agua a través de sus poros.

Los sillares de calcarenita, unos  labrados y otros no, conforman el muro de contención, y muchos  de ellos han sido repuestos a lo largo de la historia. En  la actualidad, hay zonas que  presentan un avanzado  grado de deterioro y  han llegado incluso hasta la arenización.

El Patronato de la Alhambra y Generalife  va  a intervenir estas partes más degradadas para eliminar las causas que provocan el  deterioro.