¿Sabías que Washington Irvin cuenta en sus famosos cuentos de la Alhambra que el suspiro del moro debe su nombre a ...

30/12/2013

Espoleé mi caballo y llegué  a lo alto de una roca desde la cual lanzó Boabdil su última y apesadumbrada exclamación, cuando volvió sus ojos para dar el adiós de despedida, y que se llama el último suspiro del moro. ¿A quién extrañará su angustia al verse arrojado de un reino y de una residencia semejantes? Al salir de La Alhambra, le parecía abandonar todo el honor de su estirpe y todas las glorias y delicias de su vida.

Fue aquí también donde su aflicción se hizo más amarga con el reproche de su madre Aixa, la misma que tantas veces le ayudara en horas de peligro, y que trató en vano de infundirle su propio y resuelto ánimo. << Llora como mujer lo que no has sabido defender como un hombre>>; palabras estas que delataban más el orgullo de la reina que de los temores de la madre.

WashIngton Irving, "Recuerdos de Boabdil" en Cuentos de la Alhambra