Habitaciones de Carlos V

El alojamiento de Carlos V en la Alhambra causa una grata impresión y decide construir una “suite imperial” en torno a los palacios musulmanes.

Te puede interesar

  • Puertas

    Las principales son la Puerta de las Armas, la del Arrabal, la Puerta de la Justicia y la de Siete Suelos.

  • Alcazaba

    Fue área residencial para la guarnición de élite al servicio del Sultán que vigilaba la ciudad palatina.

  • Torre de la Vela

    La Torre de la Vela, nombrada en época nazarí torre Mayor y durante el siglo XVI puerta del Sol ya que se refleja en la fachada de mediodía actuando como un reloj de sol para la ciudad.

  • Palacio de Carlos V

    La decisión de situar el Palacio en la Alhambra simbolizaba el triunfo de la Cristiandad sobre el Islam.

  • Museo de la Alhambra

    Complementa la visita a la Alhambra la colección de arte nazarí procedente de excavaciones y restauraciones del Monumento.

  • Iglesia de Santa María

    Con planta de cruz latina y capillas laterales, destaca su retablo barroco con grandes columnas salomónicas del siglo XVII.

  • Museo - Legado Ángel Barrios

    Dibujos, pinturas, partituras y correspondencia dedicados al compositor granadino, Ángel Barrios componen su colección.

  • Patio de Machuca

    Dos fuentes circulares que vierten agua en una curiosa alberca ocupan el centro de este patio.

  • Mexuar - Oratorio

    Los Consejos de Ministros y las oraciones eran las celebraciones que ocupaban estas estancias.

  • Cuarto Dorado

    La bella techumbre de madera que lo cubre da nombre a esta estancia cuya decoración original se debe a Muhammad V.

  • Fachada de Comares

    A los pies de la Fachada el Sultán recibía a sus súbditos, separando el ámbito administrativo y el familiar dentro del Palacio.

  • Patio de Comares o de los Arrayanes

    La Acequia actúa como un espejo, reflejando las estructuras y rompiendo la horizontalidad del patio.

  • Sala de la Barca

    Existen dos posibles orígenes para su nombre, su bóveda semicilíndrica o la palabra “al-baraka” escrita repetidamente en sus muros.

  • Salón de los Embajadores

    Este Salón del Trono es la mayor estancia del recinto, rodeado de nueve pequeñas alcobas, reservada una de ellas para el Sultán.

  • Baño de Comares

    Siendo uno de los elementos imprescindibles del urbanismo islámico, no es extraño que cada palacio de la Alhambra tuviera uno propio.

  • Sala de los Mocárabes

    Una de las estancias del Palacio de los Leones, debió servir de vestíbulo o recepción por su proximidad a la entrada del Palacio.

  • Patio de los Leones -Fuente- Surtidor

    Su famosa fuente es símbolo de su riqueza decorativa y síntesis del complejo hidráulico del recinto.

  • Sala de los Abencerrajes

    Una impresionante cúpula de mocárabes en forma de estrella de ocho puntas abriéndose sobre ocho trompas es el detalle más espectacular de la Sala.

  • Sala de los Reyes

    Cinco alcobas rodean una gran sala, escenario de recepciones y representaciones festivas, sus bóvedas pintadas son su elemento más característico.

  • Sala de los Ajimeces

    Los ajimeces, balcones volados de madera con celosías, dieron nombre originalmente a esta estancia.

  • Sala de Dos Hermanas

    La cúpula de mocárabes desarrollada a partir de una estrella central es la obra maestra de la segunda residencia del Palacio de los Leones.

  • Mirador de Daraxa

    Los delicados alicatados y la proporción del diseño arquitectónico nazarí componen uno de los elementos más bellos de los Palacios de la Alhambra.

  • Peinador de la Reina

    Una galería abierta al paisaje desde la que puede verse la Torre de Abu-I-Hayyay que rompe el esquema habitual de la muralla de la Alhambra

  • Patio de la Reja

    Un balcón ocupa la parte superior del testero sur para proteger las habitaciones y servir de corredor entre ellas.

  • Patio de la Lindaraja

    De estructura semejante al Patio de la Reja pero con un ambiente de carácter claustral, debe su nombre al mirador que lo preside

  • Partal

    Una gran alberca situada en el centro está presidida por el pórtico tras el que se encuentra la torre de las Damas

  • Rauda

    Rawda, significa cementerio. Es aquí, a espaldas del Palacio de los Leones, donde la familia real enterraba a sus familiares difuntos.

  • Palacio de Yusuf III

    Destaca la gran alberca alargada, testimonio del patio central cuyas crujías laterales, destruidas, ocupan ahora frondosos jardines.

  • Paseo de las Torres

    Salpicado por diversas torres, comunica los Jardines del Partal con la Alhambra Alta y el Generalife.

  • Estructura Urbana

    De tradición andalusí e islámica la Alhambra era una ciudad concebida para el servicio de la Corte.

Galería de imágenes Localización

Prácticamente tras la conquista de Granada en 1492, los Reyes Católicos inician en la Alhambra obras para evitar su deterioro y garantizar su conservación.

Siguiendo sus pasos es significativa la petición que el joven Emperador Carlos V hace desde Flandes en 1517 al Alguacil Mayor del Reino la víspera de su viaje para tomar posesión del Trono: «...para que ordenase la forma que mejor le pareciese del aposento de su casa y corte... y que los aposentadores hiciesen el aposento con suavidad y sin molestia ...».

En junio de 1526 llega el Emperador a Granada con su esposa Isabel de Portugal, alojándose en la misma Alhambra, que causa una grata impresión a los ilustres huéspedes, hasta el punto de concebir establecer aquí la sede Imperial y el panteón de la dinastía.

Así en 1528 se aprueba la construcción de seis «cuartos nuevos» en torno a los palacios musulmanes, conformando una especie de «suite imperial». A ellos se accede tras un corredor a cuya izquierda puede verse la planta alta del Baño de Comares, adaptada desde entonces como entrada al mismo.

Tras el corredor se encuentra el despacho del Emperador, dotado de chimenea y artesonado de cuarterones trazado hacia 1532 por Pedro Machuca, y a continuación una antecámara por la que se accedía a los dormitorios del Emperador y de la Emperatriz.

Sobre la puerta se conserva una lápida colocada en 1914 por el primer Patronato de la Alhambra en recuerdo del escritor norteamericano Washington Irving, autor de los famosos «Cuentos de la Alhambra», que se hospedó en 1829 en las habitaciones contiguas, conocidas como «Salas de las Frutas» por su techos decorados hacia 1537 por Julio Aquiles y Alejandro Mayner, discípulos de Rafael de Sancio y de Giovanni de Udine.

Existe una tradición popular, recogida desde el siglo XVII, de que «en este quarto engendraron el Emperador Carlos y la Emperatriz doña Isabel, su mujer, al prudente Rey don Felipe II».